España ha conseguido la victoria en el mundial de fútbol 2026 contra Argentina tras un partido dominado por la roja, lleno de tensión y dos goles anulados. Collado Mediano lo ha vivido en comunidad desde la Plaza del Ayuntamiento, donde la concejalía de deportes instaló una pantalla LED para permitir a los vecinos y vecinas vivir juntos este emocionante momento histórico.
La segunda estrella en la camiseta ya es una realidad pero el gol definitivo se hizo esperar. La tarde comenzó poco antes de las 21:00, aún de día, concentrando frente a la pantalla a un buen número de vecinos y vecinas de todas las edades. Algunos con sus propias sillas, ataviados con sus camisetas, banderas y vuvucelas. La pasión y la emoción por acompañar a la roja se palpaba en el ambiente.

El partido fue dominado desde el primer momento por los jugadores españoles, que tuvieron un 68% de posesión del balón y mantuvieron un ataque continuo en campo argentino, demostrando un excelente juego en equipo. Los jugadores argentinos, por su parte, reiteraron una y otra vez faltas injustificadas y jugadas muy controvertidas —hasta 24 faltas señaladas y cinco tarjetas amarillas—, con un juego muy agresivo contra el equipo español que terminó costándole la expulsión por doble amarilla a Enzo Fernández.
Los números de la final hablan por sí solos: 20 remates de España, once de ellos entre los tres palos, frente a apenas tres intentos de una Argentina que no logró ni un solo tiro a puerta en todo el encuentro. Si el marcador no se movió antes fue por una mezcla de mala fortuna y del enorme acierto de Emiliano «Dibu» Martínez, portero argentino que firmó once paradas. La plaza de Collado Mediano lo sufrió en primera persona: hasta en dos ocasiones el gol parecía haber llegado y la explosión de júbilo recorrió el empedrado, para apagarse segundos después con la anulación de ambos tantos.
Con el 0-0 en el minuto 90, la final se marchó a la prórroga y la tensión ya se podía cortar. Para entonces había caído la noche sobre una plaza abarrotada, con más de 500 personas pendientes de la pantalla, y el fantasma de unos penaltis, a los que no nos interesaban llegar, empezaba a sobrevolar el ambiente. Hasta que llegó el momento que nadie olvidará: nada más arrancar la segunda parte del tiempo extra, en el minuto 106, Ferran Torres marcó por fin el gol que valía una estrella. Esta vez sí. La plaza entera se inundó de un estallido de abrazos, saltos y banderas al aire: el tercer gol, el bueno, compensaba de golpe todos los sustos anteriores.
Los últimos minutos se hicieron eternos, vividos entre nervios, silencios y aplausos, hasta que el pitido final, ya rozando la medianoche, desató la fiesta definitiva. Un DJ se encargó de poner banda sonora a la celebración y de convertir la Plaza del Ayuntamiento en una improvisada verbena en la que vecinos y vecinas cantaron y bailaron el título mundial. La jornada transcurrió en todo momento con calma y sin incidentes, acompañada por los dispositivos de Policía Local y Protección Civil, que velaron por que la única preocupación fuese celebrar.
Quien se asomase anoche a la plaza encontró la mejor imagen posible de Collado Mediano: mayores con su silla plegable junto a niños a hombros, cuadrillas de amigos, familias enteras envueltas en la misma bandera. Emoción, tensión y risas compartidas en uno de esos momentos de unión en los que todos dejan de lado sus ideales para apoyar a un equipo que nos representa a todos y a todas, y a todas las edades. España ya luce su segunda estrella y, por una noche, también brilló en Collado Mediano: la de una plaza que demostró que las grandes citas se disfrutan mejor en compañía.



